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martes, 21 de agosto de 2012

Rosa ya está con los niños de Guinea Bissau


Esto es espectacular, creo que están haciendo un trabajo increíble con estos niños. Es increíble ver sus sonrisas cada día y poder contribuir un poco. 
Casa Emanuel se espectacular de verdad, comparado con el que se ve aquí afuera, esto es un hotel de cinco estrellas. 

Los niños son guapísimos, ya desde el primer día que llegué me recibieron con una sonrisa de oreja a oreja, y cada día se les coge más cariño. Con sólo que pases cinco minutos al día con ellos, los sirve y lo agradecen muchísimo. 
Otra cosa que me ha sorprendido mucho es los valores humanos que tienen, lo dan todo por todos, todos son hermanos y aunque se pelean, como todos los hermanos, se quieren con locura.

La experiencia, creo que es lo mejor que he vivido y he hecho en mi vida, de hecho, ya estoy pensando en cuando podré volver y ¡todavía no he marchado!
En en cuanto a mi trabajo aquí, se básicamente estar con los niños, ellos tienen mucha gente trabajando dentro de casa Emanuel, pero necesitan ese cariño que, por el mucho trabajo que hay aquí, les es imposible dar al resto de trabajadores. Yo me dedico a estar con ellos y a sacarles de tanto en cuánto de la casa para que puedan ver un poco como están las cosas afuera.
Cada día salimos a pasear con un grupito diferente y el otro día, por ejemplo, fuimos ir a los "autos de choque" con la mitad de los que habían pasado de curso, para celebrar sus buenas notas. El próximo sábado iremos con el resto de niños. 

Esta semana además tenemos pendiente a ver si pueden salir a la playa, puesto que ellos casi nunca salen, pues ni siquiera pueden salir solos de aquí y sobre todo a las niñas, porque se muy peligroso.

Además tengo que decir que estos niños han tenido una suerte inmensa, puesto que si comparas como viven en casa Emanuel, con los niños que hay afuera, no te puedes hacer una idea. De hecho, estar en casa Emanuel, es como no estar en Guinea Bissau, es completamente diferente.

¡¡¡Muchas gracias por darme la oportunidad de estar aquí!!!
Rosa

lunes, 11 de junio de 2012

Entre bibes y pañales en Guinea Bissau


Están siendo tiempos difíciles en guinea bissau, y casa emanuel es un buen reflejo de ello. En pocas semanas han llegado muchos bebés y recién nacidos desnutridos, porque en la mayoría de los casos la mamá murió en el parto y no hay quien los pueda alimentar. en los momentos de toma de biberones, cuando se termina con el último es ya casi hora de volver a empezar por el primero. los bibes de leche y los pañales vuelan, hay mucho ajetreo, y son escasos los ratos de silencio (encima hace un calorazo y una humedad impresionantes, así que cuesta mucho ponerlos a dormir). 

A veces, mientras estoy con los niños de Casa Emanuel, pienso  en qué hubiera sido de todos ellos si no hubiera existido este hogar....

Núria Puech

miércoles, 21 de marzo de 2012

Núria desde Guinea Bissau


¡¡¡Hola a todos/as!!! ¡¡¡Cuánto tiempo sin escribir!!! Hace sólo dos semanas que volví a Casa Emanuel, y el tiempo aquí realmente vuela. Hemos estado entretenidos estos días con unos alumnos de enfermería, pero esto os lo contará mejor Sara, la voluntaria que está ahora aquí conmigo.

Supongo que los que leáis este blog, habréis visto también los capítulos de “Cuerpo Médico” del Dr. Iván en Casa Emanuel. Hoy me gustaría daros otra visión de lo que yo llamo el “huracán Iván”.

Unas semanas antes de que llegara toda la comitiva médica, descubrí que la luz de quirófano no funcionaba, que el autoclave para esterilizar el material de quirófano se había quemado, sus permisos de entrada al país no estaban autorizados, y algunos pacientes no respondían a las llamadas. La cosa se veía difícil, y más aquí en Guinea. Fueron unos días de estrés total, para poder conseguir lo necesario para operar, porque además esta vez iban a ser operaciones bastante complicadas.

Pero, sin entrar en el terreno de lo paranormal, aquí ocurren cosas, coincidencias, que dejan a uno/a sin palabras… con Laura, la voluntaria que estuvo hasta diciembre, bromeábamos porque nos sentíamos en medio de “el show de Truman”. Llegó un momento donde parecía que las señales y las cosas sucedían para que todo al final se pudiera resolver: una vez íbamos camino al hospital pediátrico de Bor, para pedir si nos podían dejar alguna luz de quirófano, no sabíamos el camino y de repente apareció una ambulancia de ese hospital, así que sólo tuvimos que seguirla. Otro día, yendo a otro hospital, el de Comura, nos apareció su ambulancia que también nos enseñó el camino para llegar. Perdida por el puerto de Bissau buscando el sitio de suministro de oxígeno, (me enviaban al ministerio… ole mi kriol…), de repente vi que un hombre me miraba fijamente, se acercó a una furgoneta, sacó una bombona de oxígeno y la llevó hasta un almacén…. ¡¡Ok!! ¡¡Oído cocina!!!

Así podría contar muchas más anécdotas, casualidades, que hicieron que ese lunes de diciembre, el equipo médico pudiera empezar a operar.

En este país se viven situaciones difíciles, hasta desesperantes, donde te sientes impotente, pero también se viven auténticos milagros. Aquí se aprende a aceptar que la vida sigue su ritmo, que hay cosas que no podemos cambiar, que no están en nuestras manos, pero siempre hay algo que si podemos hacer para mejorar.


martes, 8 de febrero de 2011

Cuando el plato está vacío


Uno empieza el año con unas inmensas ganas de conseguir nuevos retos en todos los aspectos de su vida: desde dejar de fumar o proponernos pasar más tiempo con nuestros seres queridos, a conseguir que los proyectos se hagan realidad lo más pronto posible.
Así que con esa energía que todos tenemos a principios de año os queremos proponer un reto muy importante, no para nosotros, sino para los 148 niños y niñas de Casa Emanuel y los más de 300 críos que se benefician del comedor social de la Escuela Comunitaria.
La crisis alimentaria que está siendo noticia estos día, se está viviendo en primera persona en Guinea Bissau. ¿Y qué significa? pues que los precios, ya de por si caros en ese país, se han disparado. Y con ello no me refiero a un perfume o un videojuego, sino al precio de productos como el arroz, harina, azúcar, legumbres... imprescindibles para la alimentación.
De ahí que os queramos hacer llegar esta Alerta de Urgencia. Porque para que el plato de esos niños no esté vacío necesitamos vuestra colaboración. ¿Cómo? De muchas maneras.
El primer paso es enviar dinero allí para poder comprar alimentos de primera necesidad y después desde aquí preparar un contenedor de comida para enviarlo.
Os queremos invitar no sólo a hacer una aportación (que por muy pequeña que sea, seguro que será útil) sino que le pongáis imaginación al asunto y así organizar alguna pequeña cosa para conseguir que todos vuestros amigos, compañeros de trabajo, alumnos, etc. también participen.
Todas las ideas son buenas: desde pedir a nuestros alumnos que colaboren aunque sólo sea con un euro u organizar una pequeña fiesta con los amigos y hacer una recolecta, o participar en esa venta de cosas de segunda mano de la fiesta de tu pueblo.
Una vez hayamos enviado el dinero, os diremos exactamente en qué lo hemos gastado.
Si quieres colaborar no dudes en ponerte en contacto con nosotros: info@fundacionivanmanero.org o amic@ongamic.org
¡Contamos contigo!

viernes, 24 de diciembre de 2010

Tierna y solidaria Navidad

No sabía como empezar este post. Quería hacerlo porque en estas fechas lo cierto es que todos nos ponemos muy tiernos (¡no sé qué tendrá la Navidad!) y nostálgicos, y yo que soy muy sentimental, pues aún más.
Sin embargo, creo que se acaba un año muy duro, pero también repleto de proyectos cumplidos, casi todos los que nos propusimos a principio de 2010 y alguno más. Y esto no es fruto de la casualidad ni del trabajo de unos pocos, es el resultado del esfuerzo, del empeño, del tesón de muchos, pero sobre todo también de la ilusión, del corazón y de la solidaridad de todos aquellos que habéis pensado que un mundo más tierno es posible.
Sólo me queda desearos a todos que en esta Navidad, entre villancico y villancico, cantéis alguna canción africana, que entre los pastorcillos del Belén veáis a alguno de los críos de Casa Emanuel (Sadjo, Milagre, Sara, Amadú...) y que el turrón sea tan dulce como el año que está a punto de abrirnos sus puertas.
Feliz Navidad y Solidario 2011.
Ruth Mañero

martes, 13 de julio de 2010

Luntam ya está en Barcelona


El pasado domingo 27 Luntam Dahaba y su madre llegaron de Guinea Bissau para que este fuera atendido de las lesiones en el esófago causadas por la ingesta del ácido de una pila, que han provocado que no pueda comer normalmente y tenga que hacerlo mediante una sonda en el estómago (gastrostomía), operación realizada en Dakar.
SILO es su familia de acogida corriendo con los costes de su estancia hasta la vuelta, totalmente recuperado a su país.
Después de tres días de atenciones en el Hospital Vall d’ Hebrón de Barcelona, este viernes se le ha practicado una dilatación del esófago con buen resultado. Aún así hemos de estar pendientes de su evolución ya que el esófago tiene tendencia a volver a cerrarse.
El médico que lo ha visitado no ha creído necesaria su intervención ya que el niño goza de un estado de salud bueno, solo necesita comer, engordar y divertirse para olvidar los malos momentos que él y su madre han pasado.

AGRADECIMIENTOS:
A Pili, la abuela de Silo, por hacernos de canguro y preparar la comida, a la Cristina por hacernos de chofer, a l’Adama y la Muna por cuidar de Luntam y su madre mientras trabajamos, a Inma por acompañarnos en las salas de espera y traernos cafés y comida, y al personal de la Vall d’Hebron que tan amablemente nos han atendido.
A la asociación INFANCIA SOLIDÀRIA (Marta i Alicia) que han hecho posible que en niño pudiera viajar y recibir la atención médica adecuada para curarse, a la FUNDACIÓ IVAN MAÑERO (Ruth i Joan) por atenderlo en el hospital que tienen en Bissau, con especial cariño para Curro, Monica y Isabel, y a la embajada española en Guinea Bissau.
Estas son las personas más presentes en este episodio pero como siempre nunca olvidamos y agradecemos la inestimable ayuda de todos los amigos socios y colaboradores que hacéis que estas cosas puedan ser.
SILO

jueves, 10 de junio de 2010

Noticias de Curro desde Guinea Bissau


Muy buenos días, tardes o noches. Supongo que los que habéis leido la entrada anterior queréis saber cómo va la cosa. Ante todo pediros disculpas por no haber podido escribir antes. Demasiado trabajo. Bueno, os cuento. El viernes fué intervenido el chaval. Al final tuvieron que amputarle el pie. Os podría contar mil cosas. Por ejemplo el funcionamiento de la "sanidad" en este pais. Un día un poco largo. Bueno, si que hay que agradecer al personal del Simao Mendes que lo quisieran intervenir y sobre todo al jefe de la brigada de médicos cubanos. Son una gente que está aquí para impartir clases de medicina. Da la casualidad o causalidad (los que me conoceis sabéis que yo no creo en la casualidad) que este médico es traumatólogo y se ofreció a operar al chavalote. No me voy a extender contando lo que mis ojos vieron el viernes en este hospital. Digamos que es de contenido... sin palabras. Nada más terminar la intervención nos subimos al chavalín a la ambulancia y para el Hospital Casa Emanuel. Si, si, conforme salía del quirófano. Aquí no existe despertar, reanimación ni parecido. Se manejo el postoperatorio en nuestro hospital. Permitidme que diga "nuestro" porque siento que formo parte de él. Estuve todo el día con el chiquillo y despertó ya en casa. Seguimos manejando el postoperatorio aquí. Va a ser dificil la recuperación. Digamos que su patología de base como que no ayuda mucho. Pero bueno, aquí no se puede pensar en qué va a pasar el mes que viene; mejor pensar en mañana y mejor en hoy. Hoy por hoy el chiquillo evoluciona bien. Más que bien. ¿Sabéis? Es feliz el tío. Ríe mucho más que cuando lo conocí. Es muy cariñoso y antes era muy rebelde. Gasta bromas. Está feliz con su nuevo estado. Ha desaparecido su pié. Ya no está. Ya no tendra que ir a curarse todos los días. ¿Extraño verdad? Todo tiene explicación. Su historia completa no se conocía, no había podido encontrar la raiz de su historia. Sólo sabíamos que la ulcera era de años de evolución. Pués bien, unos minutos antes de entrar a quirófano me quedé sólo con el chaval (permitidme que de momento no diga su nombre). El crio sabía que le iban a amputar el pié. Estuvo como unas cinco horas esperando que pudiera entrar al "quirófano". De pronto empezó a hablar conmigo. Muy fuerte. Puede ser que fuera el impacto del quirófano, de su intervención, del paciente que tenía enfrente... no lo sé. Lo que sé es que empezó a contarme su historia. Me la contaba en criollo y por arte de yo que sé conseguimos entendernos. Me contó como se hizo la herida, como fué manejada, lo que rodeaba todo esto, entre otras cosas quedó huerfano, y el trato que recibió después... No voy a entrar en detalles. No creo que sea necesario. Sólo creerme que el chaval está feliz. Algo me hace pensar que la rebeldía de ir a curarse su pie todos los días llevaba una sombra demasiado oscura por detrás. Que se ha visto liberado sin su pie. Que llevaba como un lastre arrastrando con ese pie que no le traía muy buenos recuerdos que digamos. Joder que fuerte. ¿Es la conclusión a la que llego yo? Creo que no, es la historia que él me ha contado. Es lo que estoy viendo cada día que va pasando. Sonríe, se ríe, habla, gasta bromas y está feliz. Conclusión: 1) En Casa Emanuel ya se puede manejar un postoperatorio inmediato, 2) Se vuelve a hacer felliz a un chiquillo con algo que escapa de mi entendimiento. Por cierto, que me olvidaba. Ya está aquí el material para montar los quirófanos, las salas de parto y la neonatología. Se está montando y en breve comienza a funcionar. A ver si os apuntais que aquí hace falta personal. Un abrazo y hasta la siguiente. Curro.

jueves, 25 de marzo de 2010

Javier en Bissau 2


Bueno, ahora que me queda exactamente una semana para volver a casa he encontrado un momento apropiado para escribir sobre mi experiencia en Bissau. Que no haya tenido mucho tiempo hasta ahora para escribir creo que es una buena señal. Eso quiere decir que los voluntarios de Casa Emanuel estamos bastante ocupados, lo cual se traduce en que el Hospital está funcionando y que día tras día podemos ofrecer nuestra ayuda a mas gente de esta comunidad.

Durante nuestra estancia aquí en el último mes el número de consultas externas ha ido en aumento exponencialmente. En realidad se puede ver que el volumen de trabajo en todas las áreas del hospital ha crecido considerablemente, y esto ha supuesto un esfuerzo conjunto por parte del personal voluntario y de los trabajadores locales del hospital.

Hace tres semanas aproximadamente pusimos en marcha la sala de “internamento” (hospitalización) y desde entonces hemos ido teniendo pacientes hospitalizados continuamente. Ahora mismo no sabría deciros cuantos pacientes hemos tenido ingresados durante este periodo, lo que si sé con certeza es que a las 24 horas de estar en funcionamiento la sala, nuestro porcentaje de ocupación era del 100% (4 camas). También recuerdo los nombres de nuestras dos primeras pacientes, Abbi e Idalina. De hecho fue la imperiosa necesidad de atender a esas dos pequeñas lo que nos llevo a realizar el montaje expreso (6 horas aproximadamente) del mobiliario de la sala. Ya os contare mas adelante mas cosas de nuestras pacientes numero uno y dos.

Antes os dije que estoy a una escasa semana de volver a casa. Sin ánimo de exagerar, creo que esta también es mi casa. Es difícil no sentirlo así después de convivir con la cercanía de esta buena gente. Si habéis estado aquí sabréis que es muy fácil sentirse como en casa.

Hasta la próxima,

Javier.

lunes, 22 de febrero de 2010

Diario de Magda en Guinea Bissau 3


¡Pero no todo va a ser trabajo! Este fin de semana se organiza una acampada en la escuela. Los niños están deseando que llegue el día. Me han invitado a participar, a lo cual me he apuntado rápidamente. Te das cuenta de que son niños normales, con las mismas aficiones que nuestros hijos o hermanos pequeños, siempre dispuestos a jugar o a gastarte alguna broma. Y siempre, siempre, con una gran sonrisa. Es lo mejor de aquí, las sonrisas que te regalan cada vez que te cruzas con uno de ellos, o con alguna de las trabajadoras. Para mi es la mejor recompensa por todo el esfuerzo, la falta de sueño o el trabajo agotador. En cada esquina, siempre hay un niño buscando que le des un abrazo y un poco de cariño. Ellos no lo saben, pero no solo estoy aquí para ayudarlos a ellos, sino que ellos también me ayudan a mi a crecer como persona, a darme cuenta lo poco que hace falta para hacer feliz a un niño, y también para darnos una lección de humildad. Pese a todas las penurias, momentos o situaciones difíciles que estos niños han pasado, son capaces de ser los más felices del mundo, viendo una película los fines de semana o saliendo de vez en cuando a la playa.
Daniel, uno de los mayores, me está ayudando a aprender criollo, y Miguel siempre está dispuesto a gastarme alguna broma. Son todos muy educados y llama la atención como se cuidan los unos a los otros, como la gran familia que son.