Mostrando entradas con la etiqueta sanidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sanidad. Mostrar todas las entradas

miércoles, 21 de marzo de 2012

Núria desde Guinea Bissau


¡¡¡Hola a todos/as!!! ¡¡¡Cuánto tiempo sin escribir!!! Hace sólo dos semanas que volví a Casa Emanuel, y el tiempo aquí realmente vuela. Hemos estado entretenidos estos días con unos alumnos de enfermería, pero esto os lo contará mejor Sara, la voluntaria que está ahora aquí conmigo.

Supongo que los que leáis este blog, habréis visto también los capítulos de “Cuerpo Médico” del Dr. Iván en Casa Emanuel. Hoy me gustaría daros otra visión de lo que yo llamo el “huracán Iván”.

Unas semanas antes de que llegara toda la comitiva médica, descubrí que la luz de quirófano no funcionaba, que el autoclave para esterilizar el material de quirófano se había quemado, sus permisos de entrada al país no estaban autorizados, y algunos pacientes no respondían a las llamadas. La cosa se veía difícil, y más aquí en Guinea. Fueron unos días de estrés total, para poder conseguir lo necesario para operar, porque además esta vez iban a ser operaciones bastante complicadas.

Pero, sin entrar en el terreno de lo paranormal, aquí ocurren cosas, coincidencias, que dejan a uno/a sin palabras… con Laura, la voluntaria que estuvo hasta diciembre, bromeábamos porque nos sentíamos en medio de “el show de Truman”. Llegó un momento donde parecía que las señales y las cosas sucedían para que todo al final se pudiera resolver: una vez íbamos camino al hospital pediátrico de Bor, para pedir si nos podían dejar alguna luz de quirófano, no sabíamos el camino y de repente apareció una ambulancia de ese hospital, así que sólo tuvimos que seguirla. Otro día, yendo a otro hospital, el de Comura, nos apareció su ambulancia que también nos enseñó el camino para llegar. Perdida por el puerto de Bissau buscando el sitio de suministro de oxígeno, (me enviaban al ministerio… ole mi kriol…), de repente vi que un hombre me miraba fijamente, se acercó a una furgoneta, sacó una bombona de oxígeno y la llevó hasta un almacén…. ¡¡Ok!! ¡¡Oído cocina!!!

Así podría contar muchas más anécdotas, casualidades, que hicieron que ese lunes de diciembre, el equipo médico pudiera empezar a operar.

En este país se viven situaciones difíciles, hasta desesperantes, donde te sientes impotente, pero también se viven auténticos milagros. Aquí se aprende a aceptar que la vida sigue su ritmo, que hay cosas que no podemos cambiar, que no están en nuestras manos, pero siempre hay algo que si podemos hacer para mejorar.


lunes, 27 de septiembre de 2010

La salud en Guinea Bissau

Para todos aquellos que no conocen África, me gustaría explicarles una serie de cosas. Sobre todo para los que al oír noticias de que tal cirujano, oftalmólogo, traumatólogo etc. viene a los países africanos a poner en prática sus habilidades, piensan "claro, allí pueden hacer todas las operaciones, técnicas etc. que en los países del llamado Primer Mundo no se atreverían a llevar a cabo". No sé si alguién lo hará de esa manera o por esos motivos, yo me voy a limitar a contaros cómo está el tema en África Occidental.

En estas latitudes ser simplemente "cardiópata", esto es, padecer alguna dolencia cardíaca que en Europa y sitios similares son procesos muy comunes, puede significar una muerte en pocos años. También procesos tumorales, grandes quemados, cualquier tipo de intervención que necesite una mínima infraestructura, creo que muy pocos sitios en Bissau tienen una bala de oxígeno, de aparato de Rx... Yo no he visto ninguno.

Para que os hagais una idea, cada país tiene un cupo de personas que pueden viajar a tratarse una enfermedad a una clínica del primer mundo, no importa que una ONGD, profesional, o particular quiera hacerse cargo de todos los gastos: no pueden salir del país. Como podemos suponer, los niños son los principales candidatos para ser atendidos, pero en un país donde recorrer 53Km. en una carretera de tierra con un potente 4X4 puede llevarnos hasta 4 horas, hay que imaginarse qué padre o familia que viva en una "tabanca" del interior va a emplear días, para llegar a la capital, luego ponerse en contacto con alguna ONGD, o similar, acceder a la Junta Médica que valora los casos que van a salir para ser tratados en el extranjero (por supuesto en la Junta Médica no hay ningún médico-"esto es África").

Esto nos lleva a que cualquier persona con una edad mayor de 10-12 años tenga prácticamente imposible salir del país para tratarse, y también nos conduce a la triste realidad de las "tabancas", los niños que nacen con alguna grave disfuncionalidad suelen dejarlos en el interior de los "termiteros", no creo necesario explicar nada más. La unica posibilidad de tener una minima esperanza de mejorar su situación, la tienen cuando estas personas se acercan por aquí, y durante unos días o simplemente unas horas dan un alivio a la situación de unos seres humanos destinados a sufrir durante años simplemente por haber nacido en un país, en una zona "diferente". Os cuento lo que conozco y limitandome a estas zonas de África Occidental, el resto imagino que funcionará de la misma manera.

Un Abrazo desde Bissau, Guinea Bissau.
Paco Brú